Cómo practicar comentarios deportivos en casa

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10 ejercicios de un comentarista de la Copa del Mundo de Rugby

Por Dallen Stanford, comentarista de la Copa del Mundo de Rugby y fundador de la Broadcast Academy

Dallen Stanford de pie en la cabina de comentarios de Nantes antes del Argentina vs. Chile de la Copa del Mundo de Rugby 2023, con su micrófono, notas, auriculares y la consola
Listo para narrar el Argentina vs. Chile en Nantes, Copa del Mundo de Rugby 2023. Siempre narro de pie, y te lo recomiendo también en casa

Cuando empecé en 2012, no tenía ninguna experiencia. Simplemente me encantaba hablar, y me encantaba el rugby. Lo que no tenía era un lugar donde practicar, así que aprendí en directo, al aire, y se notaba. Hablaba demasiado rápido, y nadie me había enseñado a mandar la transmisión a una pausa, a volver de ella o a cerrar con el resultado final.

Tú no tienes por qué aprender así. Casi todo lo que hace un comentarista se puede practicar en casa con un portátil, un micrófono y la repetición de un partido. Los comentaristas que he formado y que mejoran más rápido no son los que tienen más talento natural. Son los que practican un poco cada semana y se escuchan con honestidad.

¿Y cómo dejé de hablar tan rápido? Escuchándome. Solo te das cuenta de dónde estás y de cómo suenas cuando te oyes, y criticar tus propias grabaciones es fundamental. A veces te dará vergüenza tu propia voz o algo que dijiste. Es parte del proceso. Cuantos más partidos narras, más cómodo te sientes con tu ritmo, con la emoción que transmites y con la energía de tu voz.

Lo que necesitas

No necesitas un estudio. Necesitas:

  • Un portátil o una tableta para reproducir el partido.
  • Un micrófono. Lo ideal es un buen micrófono USB, pero la grabadora de tu teléfono sirve para empezar.
  • Auriculares, para que el sonido del partido no se cuele en tu grabación.
  • Una habitación tranquila. Las superficies blandas (un sofá, cortinas, un armario lleno de ropa) hacen que tu voz suene más limpia.
  • Una libreta o una hoja de partido de una página para tu preparación.
  • Espacio para estar de pie. Narrar de pie es fundamental, incluso en casa. Cambia tu respiración, tu energía y cómo suenas.

Paso 1: elige los partidos adecuados

Empieza con partidos completos, no con resúmenes. Los resúmenes son todo momentos grandes, pero la mayor parte de la narración está en los minutos tranquilos entre ellos, y ahí es donde más sufren los principiantes.

  • Elige partidos que puedas encontrar completos en YouTube o en una plataforma de streaming.
  • Quita el sonido para no apoyarte en los comentaristas originales.
  • Varía: un partido que conozcas bien, uno que nunca hayas visto y uno de una liga o un país que no sigas. Este último te obliga a prepararte.

Paso 2: prepárate como si fuera una transmisión real

Practica como vas a trabajar. Antes de darle al play:

  • Haz una hoja de partido: una página con los jugadores de los dos equipos, sus dorsales, posiciones y una o dos notas de cada uno.
  • Escribe una lista de pronunciaciones. Busca cada nombre del que no estés seguro y escríbelo como suena.
  • Elige tres historias que quieras contar durante el partido.
  • Escribe tu apertura: los primeros 20 segundos, cuando das la bienvenida a los espectadores y pones el contexto.
  • Haz una lista de palabras. Yo suelo apuntar muchos adjetivos distintos para usar durante un partido, para no repetir siempre las mismas palabras. Llega a cada partido armado con palabras e información que puedas usar aquí y allá.
Dallen Stanford narrando en una cabina de estadio con sus notas y su hoja de partido delante
Llega a cada partido armado con información que puedas usar aquí y allá

10 ejercicios de narración para hacer en casa

1. Los primeros 10 minutos

Narra los primeros 10 minutos de un partido, grábalo y para. Las sesiones cortas mantienen tu concentración, y 10 minutos son fáciles de revisar.

2. Marcador y reloj

Cada pocos minutos, di el marcador, el tiempo y la situación, como si un espectador acabara de sintonizar. Al principio, pon un temporizador para acordarte. El espectador nunca debería preguntarse cómo va el partido.

3. El ejercicio de los nombres

Pausa el partido en una imagen cualquiera y nombra a todos los jugadores que veas en cinco segundos. Así desarrollas el reconocimiento instantáneo que necesitas cuando el juego va rápido.

4. El ejercicio del silencio

Busca el momento más importante del partido (un try, un gol, la anotación de la victoria). Nárralo con una frase potente y luego calla cinco segundos y deja que el público cuente la historia. El silencio es una de las herramientas menos usadas del comentarista.

5. Entradas y salidas

Practica las partes de la transmisión que no son acción: ir a una pausa, volver de ella, dar la bienvenida al principio y cerrar con el resultado final. Es justo lo que nadie me enseñó, y es fácil de ensayar en casa.

6. Control del ritmo

Graba dos minutos de narración y escúchate. ¿Vas acelerado? ¿Respiras? Baja el ritmo entre fases y acelera cuando lo haga la acción. Tu ritmo debe seguir al juego.

7. La pausa del analista

Pausa después de un momento clave y explica en 20 segundos por qué pasó. Una idea clara vale más que tres apresuradas.

8. El reporte de campo de 60 segundos

Escribe y graba una actualización de 60 segundos a pie de campo: una lesión, un cambio o el mensaje de un entrenador en el descanso. Después, entrevista a un amigo o a un familiar como si fuera un jugador.

9. Narra en pareja

Narra un partido con un amigo por videollamada, uno como narrador y otro como analista. Practicad cómo pasaros la palabra, y cómo no hablar a la vez.

10. Lee en voz alta todos los días

Lee en voz alta unos minutos de cualquier cosa: una crónica, una noticia, un libro. Mejora el control de la respiración y hace tu locución más fluida.

Extra: practica todos los formatos de tu deporte

Cuando practicaba, narraba tanto rugby 7 como rugby 15. Son dos juegos muy distintos y exigen habilidades diferentes: el rugby 7 es rapidísimo, los tries llegan enseguida y hay muy poco tiempo que llenar, mientras que el 15 te da fases más largas, más formaciones fijas y más espacio para el análisis. Sea cual sea tu deporte, practica con sus distintas versiones. Te convertirás en un comentarista mucho más versátil.

Dallen Stanford y la galesa Philippa Tuttiett en la cabina de comentarios de un torneo de las HSBC World Rugby Sevens Series en Sevilla, España
Con la galesa Philippa Tuttiett en un torneo de las HSBC World Rugby Sevens Series en Sevilla, España. El rugby 7 y el 15 exigen habilidades diferentes: practica los dos

Cómo revisar tus grabaciones

Grabarte es solo la mitad del trabajo. Escúchate al día siguiente, cuando puedas oírte como un espectador. Comprueba:

  • ¿Di el marcador y el tiempo con suficiente frecuencia?
  • ¿Pronuncié bien todos los nombres?
  • ¿Cuántas muletillas («eh», «o sea») usé?
  • ¿Hablé por encima de los grandes momentos?
  • ¿Alguien con los ojos cerrados podría imaginar lo que pasó?
  • ¿Mi energía estaba a la altura del momento?

Elige una sola cosa que corregir en la próxima sesión. Intentar corregirlo todo a la vez no funciona.

Un plan de práctica semanal sencillo

DíaPráctica
LunesPrepara la hoja de partido y la lista de pronunciaciones
MartesNarra la primera parte y grábala
MiércolesEscúchate y elige una cosa que corregir
JuevesNarra la segunda parte, centrándote en esa cosa
ViernesEjercicios: silencio, entradas y salidas, reporte de campo
Fin de semanaMira un partido en directo y escucha con atención a los profesionales

Dos o tres horas de práctica concentrada a la semana bastan para notar una mejora real en un mes.

Dallen Stanford haciéndose un selfie con un aficionado de los Springboks en las gradas de la Copa del Mundo de Rugby 2023 en Francia
En las gradas de la Copa del Mundo de Rugby 2023 en Francia. Ver partidos en directo también es parte de la práctica

Cuida tu voz

Tu voz es tu instrumento. Caliéntala antes de cada sesión, bebe agua, déjala descansar después de sesiones largas y no grites. La proyección sale de la respiración, no del volumen, y por eso siempre narro de pie.

Convierte tu práctica en una demo

Cada grabación es material para tu demo. Cuando narres un momento del que te sientas orgulloso, guárdalo. Cuando tengas cinco o seis, monta una demo de dos a tres minutos, di a qué puesto aspiras y empieza a enviarla. Así es como la práctica en casa se convierte en tu primer trabajo.

Funciona. Varios graduados de la Broadcast Academy han mejorado muchísimo así. Primero hicieron Broadcast Foundations, después el Broadcast Intensive, luego siguieron practicando solos en casa, y hoy están en mi Mentorship Program. Uno de ellos, Danny Stephens, ha conseguido narrar su primer partido internacional de rugby: Lituania vs. Alemania, de los Rugby Europe International Championships, el 31 de octubre de 2026. Eso es algo muy especial.

Comentaristas de la Broadcast Academy y Dallen Stanford en una sesión del Mentorship Program por videollamada
Una sesión del Mentorship Program con comentaristas de la Broadcast Academy de todo el mundo

Tu próximo paso

Practicar por tu cuenta es un gran comienzo. Practicar con un método y opiniones sinceras es más rápido.

Empezar Broadcast Foundations →

Sigue leyendo: Cómo ser comentarista deportivo y Cómo ser comentarista de rugby.

Preguntas frecuentes

¿Cómo practicar comentarios deportivos en casa?

Quita el sonido a la repetición de un partido completo, nárralo con un micrófono y escúchate al día siguiente. Prepara antes una hoja de partido y una lista de pronunciaciones, y céntrate en mejorar una sola cosa en cada sesión.

¿Qué equipo necesito para practicar comentarios?

Un portátil, un micrófono (incluso tu teléfono para empezar) y unos auriculares son suficientes. Una habitación tranquila con superficies blandas hace que tus grabaciones suenen más limpias.

¿Con qué frecuencia debo practicar?

Dos o tres horas concentradas a la semana, repartidas en varias sesiones cortas, bastan para notar una mejora real en un mes.

¿Es mejor practicar con resúmenes o con partidos completos?

Con partidos completos. Los resúmenes son todo momentos grandes, pero la mayor parte de la narración ocurre en los minutos más tranquilos entre ellos.